Si le preguntas a un astrólogo acerca de tus relaciones, mirará directamente a la "casa del otro".
Las posiciones en la Casa VII a menudo
parecen describir con mayor precisión a tu(s) pareja(s) que a ti mismo.
No obstante, pase lo
que pase en nuestra séptima casa, aún está sucediendo en nuestra propia carta
natal...
Seguro
conoces la historia del patito feo. Es una historia típica de la Casa VII. El
pobre patito es un sobreviviente. No sabe que es un cisne. Él cree que es un
pato, y uno feo. Sin embargo, cuando ve cisnes, se siente fascinado por ellos.
Cuando
los cisnes ven al patito feo, ven un cisne. Se acercan a él. Lo hacen mirar su
reflejo en el agua ... y ... ¡Sorpresa! ¡Él es un cisne!
| Esta fue la historia que le pedía a mi abuela que me contara una y otra vez cuando tenía dos o tres años. Tengo a Saturno seguido de Júpiter en mi Casa VII. |
Los otros son un espejo. ¿Es confiable
este espejo? A veces sí y a veces no. Lamento responder a esta pregunta como un
Libra: “tal vez”, “hasta cierto punto…”
Necesitamos considerar los matices. No estamos
en terreno plano aquí...
La famosa
"Ley de la atracción" dice que "lo similar atrae a lo
similar"... Sin embargo, no encontramos solo cisnes blancos y hadas
bonitas en los campos de la séptima casa. ¿Podemos decirle a una mujer que es
víctima de abuso doméstico o violencia sexual que ella misma es una torturadora
que no se conoce a sí misma, como en la historia del patito feo pero al revés?
¡Esto
sería algo horrible de decir! Entonces, aceptemos que las cosas pueden ser un
poco más complicadas...
Freud escribió que las personas sin
estándares morales nunca desarrollan neurosis. Siguen sus impulsos y no
terminan en el consultorio de un terapeuta. Estas personas no tienen un
diablito rojo en el hombro y un angelito blanco en el otro, discutiendo cómo
deben comportarse. Solo tienen el diablito rojo. Sin conflicto interno, sin
neurosis.
En mi
opinión, el diablito rojo no es malo. Es solo la voz de una versión menos
evolucionada de nosotros mismos. Si pones un trozo de carne entre dos perros,
es probable que peleen. No son malvados, son solo perros. Son encantadores. No
tienen a un perrito angelical en el hombro que les diga que deben sacrificarse
y dejar que el otro perro tenga la carne.
La séptima casa es donde nuestros
perros internos (o el animal que sea nuestro animal espiritual) firman un
"contrato social". Entendemos que la vida solo puede ser mejor si nos
abstenemos de comportarnos en un "estado de naturaleza" y en su
lugar, nos esforzamos por ser justos. El propósito es mantener la paz y tener el mínimo
sufrimiento y la máxima felicidad para todos.
Así que
imagina a los dos perros de mi ejemplo: han acordado que pelear siempre no es
una buena vida. Ahora discuten en su lugar. El más pequeño piensa que una
porción justa de un trozo de carne es la mitad para cada uno, mientras que el
más grande afirma que la equidad consiste en dar a cada uno un pedazo que sea
proporcional a su tamaño o a su peso. ¿Qué es más justo? ¿Compartir en
proporción de peso o tamaño?
...De
ahora en adelante siempre será posible peinar más cabello. El arquetipo detrás de la
séptima casa es Libra.💇
Las personas civilizadas van a la corte
en lugar de pelear. La séptima casa también significa demandas y casos
judiciales
(“¡Guau! ¡Guau! ¡Eso no es justo, señoría! ¡Soy el doble de grande, debería
conseguir más carne!”). 🐶
Cuando nos casamos o decidimos
asociarnos con un socio de negocios, firmamos un contrato. Queremos situaciones
ganar-ganar. Todo sucede en la magnífica Casa VII.
Sin embargo, cuando entablamos
relaciones, no discutimos todos los términos y condiciones por adelantado.
¿Deberíamos hacerlo? Pudiera ser que la magia del amor no se sienta tan bien si
lo hiciéramos.
¿Qué es
justo? En una relación, ¿las partes deberían decir siempre a dónde van y cuándo
volverán con su "pareja"?
¿Deberían
ambos socios hacer la misma cantidad de tareas domésticas independientemente de
cuánto dinero contribuyan al pago de las facturas comunes?
Si la
relación es una amistad, ¿deberían los amigos estar dispuestos a contestar el
teléfono o abrir la puerta en cualquier momento del día o de la noche si así se
les solicita?
Las preguntas psicológicas, las
necesidades emocionales y los deseos están en juego. Si se escribieran, los
contratos que las partes acuerdan tácita e inconscientemente podrían ser como:
·
"Hazme sentir seguro y te haré
sentir especial"
·
"Aumenta mi ego y yo aumentaré el
tuyo"
·
"Tráeme algo de estructura y yo
proveeré inteligencia emocional"
·
"Te haré reír y tú me ayudarás a
sobrellevar las partes tristes"
·
"Te voy a golpear. Esto aliviará
tu culpa incorporada y mis tensiones internas" ...
Pueden
existir todo tipo de contratos tácitos, pero me da la sensación de que ya
estamos entrando en la Casa VIII... La vida real no está tan claramente dividida como en una carta natal.
En la séptima casa nos
involucramos en relaciones, en la octava lidiamos con cosas emocionales
profundas. En la novena, tratamos de entender el significado de la vida...
| La Casa VII |
Al
comienzo de este post, mencioné la famosa "Ley de la atracción": "lo similar atrae a
lo similar". Estoy en desacuerdo con la universalidad de este principio.
Me parece que también podemos atraer (y sentirnos atraídos por) la
complementariedad. Si lo similar atrajera lo similar y sólo lo similar, todos
seríamos homosexuales, ¿no?
La
realidad está más matizada, como siempre...
Volvamos
al ejemplo del diablito rojo en un hombro y un ángel en el otro. Imagina una
mujer que está muy asustada por el diablito. Le da la máxima atención y poder
al ángel, solo escucha la voz que habla de tolerar, compartir, dar, sacrificarse...
No se da cuenta de que este ángel no es un ángel real. Es solo una voz vestida de
uno. Esta voz por sí sola no es justa. El símbolo del equilibrio, la balanza, debe tener dos
lados. El diablito rojo, portavoz de los deseos y necesidades personales, está contenido,
reprimido y esto es abuso interno. Abuso contra uno mismo.
En la lógica de la séptima casa, es
probable que este abuso interno se manifieste como abuso proveniente del
exterior. Entonces, sí lo similar atrae lo similar...
¿Por qué
esta mujer está tan asustada por el diablito que solo quiere que sobreviva,
tenga un poco de placer y sea feliz? Tal vez ese es su karma. Tal vez, déjenme
insistir: TAL VEZ, ella lo dejó hablar muy alto en una vida pasada hace muchos
miles de años, este ángel era el contenido y reprimido, y ahora, su karma es
que la balanza se ha inclinado y se está yendo demasiado para el otro lado. Está
abusando de sí misma por dentro y por lo tanto atrae el abuso del mundo
exterior. Puede ser.
Pero tal
vez, y déjenme insistir nuevamente, TAL VEZ, es debido a una gran generosidad,
que ella ha aceptado compartir una parte del sufrimiento de alguien, no por el
karma, sino por la voluntad de aliviar el dolor de otra persona y trabajar en
curarlo. Si los cristianos creen que Jesús podía tomar los pecados del mundo
sobre él, ¿por qué no creer que cualquiera puede soportar un poco de sufrimiento
de otra persona sobre sus propios hombros, solo para ayudar?
Puede ser...
o puede ser algo más.
Todo lo
que quiero decir aquí es que no podemos juzgar porque no podemos saber. De una
forma u otra, la casa séptima es un espejo, pero esto no debe tomarse de una
manera demasiado simplista.
A veces necesitamos saber que somos un
cisne. A veces necesitamos rectificar algo dentro de nosotros mismos, que puede
ser similar u opuesto a lo que nos presenta una pareja.
En un espejo, tu lado izquierdo se convierte
en el lado derecho de tu reflejo y viceversa.
...Cuando miramos a alguien, vemos a
dos personas: una somos nosotros y la otra es ellos. Cuando sabemos quienes
somos, sabemos quienes son...
Jean-Marc
Pierson
(Traducción de Jocelyn Nichols)
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